Hoy, alguien a quien no aprecio mucho, no por su incompetencia sino por su carácter, ha dicho algo muy interesante. Hablaba de perseguir aquello con lo que uno se siente a gusto, de ir a por ello aunque nadie lo entienda. Se trata de perseguir tu sueño, al fin y al cabo una ilusión reflejo de tu personalidad.
La persona que ama la música sueña con componerla, con cantarla, con tocarla...
Para luchar por lo que queremos, primero tenemos que descubrir qué es eso que hace que queramos ser mejor persona, que supone para uno mismo superación. Aunque resulte ilusorio, cierto es que no es un factor negativo sentirse a gusto con algo y querer exprimirlo al máximo, siempre y cuando sea esto posible.
Yo quiero escribir, me conformo con que simplemente una persona se sienta identificada con mis palabras... es más difícil de lo que parece.
Hoy en día uno se hace a si mismo, somos dueños de dirigir nuestra vida, de definir nuestro camino. A pesar de ello, vivimos conforme a una sociedad que mueve todo, que desintegra las personalidades, en la que no caben ilusiones quinceañeras. Está claro que todo requiere un esfuerzo, premisa básica de todo propósito.
Ahora toca valorar si merece la pena esforzarse.
No obstante, qué es la vida, sino un sueño en el que en ocasiones nos sentimos a gusto, en detrimento de aquellas otras en las que tenemos miedo y el sueño se convierte en pesadilla...
Abre paso a tu "Pepito Grillo", ¡la vida puede ser satisfactoria!
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