sábado, 17 de marzo de 2012

Sabes aprovecharte de... la luz que desprendo al mirarte!

A menudo las personas nos sorprenden, unas veces para bien, y otras no. La cuestión es encontrar a esa persona que nunca deja de sorprenderte, porque lo que te hace sentir cada vez que lo hace es mágico.

Conocí a un chico en una ocasión que era capaz de hacerme sonreir siempre en el momento adecuado, capaz de alimentar mi ilusión día a día, capaz de hacer que cada minuto a su lado fuese como el primero, inigualable...
Posiblemente, todos dejamos escapar a personas que merecen la pena, los alejamos de nuestras vidas considerándolo una opción, y no un error.

El amor te lo puede dar todo, pero también puede quitártelo. Es por eso que caminamos de puntillas cada vez que sentimos esas mariposas en el estómago, ese dolor de tripa nervioso, ese tembleque en las manos y esas mejillas coloradas...

Quizá ha llegado el día en que tienes que abrirte y dejar entrar a alguien en tu vida, seguramente si no lo intentas, siempre te quedarás con la idea de haberlo considerado como opción, simplemente una falacia contra uno mismo...

Aquí os dejo un clásico que me trae algún que otro recuerdito, ¡buenas noches!

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