Por un momento creí sentirme sola.
Desperté, y me acordé de ti. ¿Cómo eres tú?
Una rubia bonita, simpática y muy buena. Eso sí, incapaz de darse a valer todo lo que debería.
Es en esos momentos de oscuridad en los que apareces tú dándole al interruptor.
Pues en las mejores ocasiones nunca uno se siente solo, y eso hace que uno diferencie entre lo que es un amigo y lo que es un colega.
Somos cursis, somos locas, somos predecibles y payasas, pero siempre somos quienes somos. No hay misterios, ni apariencias, la desconfianza no entra en nuestro vocabulario y mira que es amplio. Que si natillas, que si pilpil, que si bacalau, que si gordinflis, que si ajoarriero, que si mamahuevo y un sin fin de palabras que forman parte de nuestra jerga.
La incapacidad que tienen las personas de confiar en que una relación a distancia existe hace que la gente se niege a ver que si dos personas de verdad se quieren, cuanto más lejos estén más lo demuestran.
Es fácil hacer que algo fácil funcione, pero hacer que lo díficil sea fácil no tanto.
Tú y yo hacemos que todos los días sean fáciles, y como siempre afirmamos, pocas personas saben lo que es conseguir tener eso.
Parece que estoy hablando de mi pareja y de mí, pero no, es mucho más que eso. Porque las parejas vienen y van, pero la mejor amiga del mundo mundial que se puede tener siempre estará ahí.
Te quiero mucho Laura Carbajo Sainz-Rozas

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